Marzo 2019 Boletín - "Gnosticismo en la Iglesia" por Nathan Padilla

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Los enemigos contra la fe, los herejes más infames, han salido de la iglesia. El apóstol Juan afirmó en su epístola, que aquellos que han salido de la iglesia tienen un espíritu de Anticristo en ellos, y nunca fueron parte de la iglesia (1 Juan 2:18-19). Algunos pueden tener esta idea, de que éste espíritu puede venir de una fuente externa, pero de hecho, viene de dentro del cuerpo de Cristo. Al abandonar la iglesia, no es necesariamente abandonar la iglesia misma, sino su verdad y las enseñanzas que se edificaron (Romanos 15; 1 Corintios 3:10; Efesios 2:20). El apóstol Pablo advirtió acerca de predicar otro evangelio, otro Jesucristo de otro espíritu (anticristo) por que la gente sería seducida (2 Corintios 11:4; Gálatas 1:8). Así que, si estás predicando a otro Jesucristo, otro evangelio, no eres parte de la iglesia. Antes de la época del año 325 D.C., la iglesia se unificó en su entendimiento y estaban en un solo acuerdo. Escuchamos hoy: "dejémonos a un lado nuestras denominaciones y nuestras doctrinas y sólo estemos bajo Cristo ". Con una declaración tan peligrosa, es imperativo que sepamos que no hay otra manera de estar en un acuerdo, sin la predicación del mismo Evangelio y de Jesucristo verdadero, que es la "Palabra que se hizo carne" (Juan 1:14).

En Apocalipsis 2:20, Yahushua exclama: "Porque permites a esa mujer Jezabel, que se hace llamar una profeta, que enseñe y seduzca a mis siervos", advirtiendo a la iglesia contra las enseñanzas de Jezabel y su falso movimiento profético que seduce a los siervos, que son los profetas (Amós 3:7). Ella convirtió a algunos de los profetas de Yahvé a enseñanzas destructivas. Uno puede decir: "bueno, ¿cómo pueden los profetas de Yahvé volverse corruptos?" El profeta Jeremías nos dice: "Tanto el Profeta como el sacerdote son impíos; aun en Mi casa hallé su maldad,", dice Jehová" (Jeremías 23:11). Ellos en realidad profetizan "amor" y "paz" y predican para simplemente "al seguir tu corazón, no vendrá el mal" (Jeremías 23:17). El apóstol Pablo acertó concerniente a las personas en la iglesia al final de la era, “pues vendrá el tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias pasiones, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Timoteo 4:3-4). La gente al final de la edad decidirá seguir sus propios corazones y creer en lo que quieren creer, no en la verdad. No serán amantes de la verdad, sino de la búsqueda de sí mismos.

Al no tener la comprensión correcta de la voluntad de Dios a través de Su Palabra, no heredaremos el Reino, y de hecho, nos convertiremos en Satanás. Suena disparatado e incluso puede aventurarse a pensar que es herético; sin embargo, Yahushua reprendió a Pedro por no comprender la voluntad del Padre, “Pero Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres." (Mateo 16:23). Palabras fuertes del Salvador, que "es todo amor y paz". La respuesta de Yahushua debe invocar el temor del Señor en todos nosotros, demostrando la importancia de comprender la voluntad de Yahvé. El entendimiento de Su voluntad proviene de la comprensión de las escrituras proféticas, como el apóstol Pedro en ese momento, no entendía las profecías en Moisés y los profetas, concernientes al sufrimiento que Cristo debería pasar. Lo que debería ocasionar una mayor sensación de temor divino, es el hecho de que en la época de Yahushua, los judíos sabían que el Mesías vendría en el tiempo de ellos, sin embargo, no esperaban que Él viniera en la forma en que Él lo hizo. El apóstol Pedro nos dice que las escrituras proféticas no están abiertas para nuestra propia interpretación personal (2 Pedro 1:20); él también declara: "algunas cosas en las [epístolas de Pablo] que son difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen y malinterpretan a su propia destrucción total, así como [distorsionan y malinterpretan] el resto de las escrituras, " (2 Pedro 3:16 BIBLIA AMPLIFICADA).

Ahora que entendemos la importancia de tener la comprensión correcta de las escrituras divinas, también hemos mostrado la gravedad del resultado para malinterpretarlos (nuestra propia destrucción). En la iglesia primitiva, defendían la verdad de la doctrina, de otros que eran supuestos cristianos. No había tal cosa como lo que podríamos llamar "denominación" o "sectas", porque había una sóla iglesia. La palabra griega para "secta" es la palabra "Hairesis" o "herejía". ¿He capturado su atención ahora? Como pueden ver, había otros que se hacían llamar cristianos y que afirmaban ser otras sectas o denominaciones del cristianismo; sin embargo, eso nunca fue aceptado, son sectas heréticas que se han apartado de la verdadera fe. Estas otras "denominaciones" no enseñaban a interpretar la Palabra como los apóstoles enseñaron a sus discípulos. El apóstol Pablo advirtió a la Iglesia acerca de la gran caída (apostasía)e instruyó a la iglesia en lo que los protegería, afirmando, "Así que, hermanos, estad firmes y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra o por carta nuestra”. (2 Tesalonicenses 2:15) Así fue como toda la iglesia resistió a todos los herejes que vinieron contra la iglesia. Ireneo escribió la obra autoritaria llamada "Contra las Herejías", que combate a toda doctrina herética que fuera contraria a la doctrina apostólica.

Sin embargo, cuando se refutan de las Escrituras, se dan vuelta y acusan a estas mismas Escrituras, como si no fueran correctas, ni de autoridad, y [afirman] que son ambiguas, y que la verdad no puede ser extraída de ellas por aquellos que son ignorantes de la tradición.

Pero, una vez más, cuando los referimos a esa tradición que proviene de los apóstoles, [y] que se preserva por medio de la sucesión de presbíteros en las Iglesias, se oponen a la tradición, diciendo que ellos mismos son más sabios no sólo que los presbíteros, sino incluso que los apóstoles, porque han descubierto la verdad absoluta. Porque [sostienen] que los apóstoles entremezclaron las cosas de la ley con las palabras del Salvador; y que no sólo los apóstoles, sino también el Señor mismo.

Llega a esto, por lo tanto, que estos hombres ahora no consienten ni a la escritura ni a la tradición. (Valentino, Marción, Cerinto, y Basílides). 1

Como había expresado Ireneo, la posición de la iglesia sobre la doctrina y concerniente a la importancia de comprender las tradiciones que preservaban a la iglesia en su forma pura, no corrompida por ninguna mala semilla de doctrina con espina o creencia que no fue transmitida por los apóstoles. Ahora, de la misma manera en que la verdad de las tradiciones apostólicas fue transmitida en sucesión ininterrumpida, preservada en la iglesia, las doctrinas heréticas de Marción (a saber), Simón el hechicero, y Valentino, han pasado a través de otros hombres, que en realidad le conmovería a la mayoría, pero que también se han encontrado en las enseñanzas de Agustín, Martín Lutero y Juan Calvino. Esto no es sólo una afirmación desinformada, sin embargo, con una extensa investigación, tenemos pruebas concluyentes que revelan el vínculo de Marción con Agustín, Martín Lutero y Juan Calvino.

La mejor manera de que lo vea por sí mismo es comparar las enseñanzas de ellos y ver cuán similares son entre sí. No será un rumor, sino evidencia sustancial para mostrar cuánto las enseñanzas de Agustín, Juan Calvino y Martín Lutero son creencias gnósticas y no verdadera doctrina cristiana. En el discurso sucesivo, atravesaremos la gama de sus doctrinas y creencias y veremos en su totalidad los paralelos directos de las creencias gnósticas de Marción, Simón el hechicero, los Manichaeos, y los estoicos de acuerdo con Agustín, Lutero y Calvino. Este diálogo es para establecer cómo esas doctrinas pueden conectarse entre sí y cómo sobreviven en la iglesia moderna hoy en día. ¡Es hora, Santos! de volver a lo que una vez sabíamos.

Shalom,
Nathan

 

Referencias:
1. Ireneo – Contra Herejías, libro 3 capítulo II, ANF (Padres Ante Niceno) volumen 1

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